La miel es un dulce manjar, pero lo que encontramos en el mercado ¿tiene calidad y es buena para nuestra salud?

La miel artesana de una fuente conocida es la mejor opción.
Podemos encontrar colmenares repartidos por toda la geografía mundial, dependiendo de la flora de la zona y la situación de la colmena, las abejas recolectarán el néctar de las plantas que hayan a su alrededor y la miel tendrá una composición diferente dependiendo del lugar y alrededores del panal.
Si alrededor del colmenar encontramos en más cantidad un tipo de planta, la miel será la específica de esa planta. Cuando decimos por ejemplo que una miel es de romero, la recolecta de la miel se habrá realizado tras la floración de esta planta de modo general (aunque en pequeñas cantidades haya composición de otras flores). Si por el contrario son muchas las floraciones en ese lugar, a la recolecta de la miel resultante se le denominará de «mil flores».

Colmenas

Panal de miel
Las calidades de la miel como hemos visto no solo depende de los anteriores factores naturales, sino del proceso de recolecta, maduración y humedad, si han sido calentadas, mezcladas con mieles de otras calidades o glucosa (de varias composiciones), del filtrado y envasado.
¿Cómo saber si comprar una miel u otra?
Primero debemos saber que normalmente a simple vista es difícil poder diferenciar si una miel es de calidad o no. Normalmente una miel se puede analizar en un espectómetro por un experto donde se puede averiguar de que tipo de plantas proviene la miel, zona geográfica, cantidad de azúcares presentes, si ha sido manipulada con otros productos y si contiene sustancias químicas procedentes de cultivos con fertilizantes y otros, dañinos para la salud aunque «pasen el control de calidad permitido» (como bien sabemos, los tóxicos son acumulativos y no dependen de una sola toma).

Descubre el color, olor, sabor y consistencia de la Miel.
En algunos puntos de venta podemos degustar los tipos de mieles que podremos diferenciar a través del color, olor, gusto y textura.
Varios puntos debemos tener en cuenta a la hora de elegir la miel que tomamos:
- Elegir mieles de confianza de un apicultor de la zona que sepamos como manipula y gestiona la miel. Muy importante el grado de humedad de esta.
- Podrá observar que a bajas temperaturas, una miel de calidad se solidifica hasta el punto de ser costa su dosificación durante el uso. Esto es un indicio de una miel de calidad que no ha sido hervida o mezclada con otros productos. Es por ello que una vez se ha alcanzado el punto de maduración y la humedad correcta (18% aproximadamente), se debe envasar para que sea mas fácil su envasado y manipulación. Cuantos mas azúcares naturales contenga esta miel, mas rápidamente será su cristalización.
- Si no conoce ningún apicultor de calidad en su zona, trate de localizar un punto de venta que trabaje con marcas de calidad. Estas empresas suelen cumplir las normas legales de la calidad del producto. Pregunte al dependiente e infórmese de las calidades de la miel adquirida.
- Tenga en cuenta que todos los productos que se comercializan deben llevar su etiqueta con los controles de calidad. Mire siempre que los ingredientes que aparecen sea «MIEL» y no se encuentre otro componente.
- La miel no caduca. Es bien sabido que los azúcares, aceites, vinagres, sales son potentes conservantes de los alimentos desde la antigüedad. Podemos encontrar «Consumo preferente» en la etiqueta, pero no caducidad. Volvemos a reiterar que si la miel tiene una temperatura mas o menos constante durante el año y se envasó con una humedad correcta, esta no se agria. Una vez excedido su consumo preferente puede perder aroma y algunas propiedades, pero se puede consumir con total seguridad.
- Adquiera miel de su país, zona o UE. Asegúrese que las mieles que compra no pertenezcan a países de fuera de la UE. (Esto también se especifica en la etiqueta).
Propiedades de cada tipo de Miel
Tomillo: Tiene un color rojizo y se recomienda en patologías del sistema respiratorio, tos, asma y contra la fatiga.
Romero: De color ámbar claro y sabor dulce. El Romero se indica en procesos de depuración y descongestión hepática y para úlceras pépticas.
Eucalipto: De color ocre y sabor amaderado. El eucalipto es antiséptico, balsámico, descongestionante de las vías respiratorias y expectorante.
Encina: Miel con propiedades astringentes de utilidad para procesos diarreicos, favorece unas heces mas compactas. Se recomienda también para trastornos respiratorios (tos, afección pulmones y bronquios, asma, catarros, resfriados…). Es rica en hierro por lo que se recomienda en personas con anemia, menstruaciones abundantes o hemorragias nasales.
Pino: Oscura y más líquida. De sabor fuerte y de utilidad en problemas de congestión, asma, tos y como suavizante de garganta.
Tilo: De color amarillo y cristaliza rápidamente. Propiedades anti-bacterianas de utilidad en casos de resfriados, gripes, patologías del árbol respiratorio y también para mejorar el insomnio.
Azahar: Color ámbar y de agradable olor y sabor. Tiene propiedades relajantes, antiespasmódicas y favorece el sueño.
Limonero: calma irritaciones de garganta, aporta relajación y un buen descanso, reduce el dolor de cabeza y migrañas, aumenta defensas y es de gran ayuda contra resfriados, catarros y gripes.
Castaño: Color oscuro, rica en hierro y recomendada en casos de anemia. Se recomienda su toma cuando tenemos problemas de sangrados excesivos.
Brezo: Color oscuro y sabor más amargo. Se recomienda en patologías del urinario como infección de orina o cistitis, retención de líquidos y favorecer la función renal. También se recomienda su uso en casos de anemia y fatiga.
Avellano: Color oscuro y de propiedades suavizantes, hidratantes y nutritivas para la piel.
Espino Blanco: Color Amarillo Oscuro – Marrón. Propiedades calmantes, circulatorias y relajantes.
Acacia: color claro y sabor dulce. Se recomienda en alteraciones del sistema nervioso, ansiedad, nerviosismo, estrés…
Alforfón: De color muy oscuro con gran cantidad de antioxidantes y minerales.
Salvia: Amarilla con toque verde. De utilidad en reforzar el sistema inmunológico, resfriados, gripe, tos y garganta.
Lavanda: Sabor intenso y perfumado. Sus propiedades son relajantes y tranquilizantes del sistema nervioso.
Girasol: Color amarillo y en general también se usa para problemas del respiratorio, además de aportar ácidos grasos y azúcares de calidad.
Diente de León: no es muy común encontrarla en comercios. De color amarillo y propiedades de descongestión hepática.
Manuka: Este árbol solo se encuentra en Nueva Zelanda. Tiene propiedades anti-bacterianas.
Mil Flores: como dijimos anteriormente, se compone de muchas floraciones de plantas. Su color es ámbar oscuro y sabor variable según su composición y predominancia de sus compuestos florales. Se caracteriza por ser rica en minerales, cicatrizante, antiinflamatoria y favorece los procesos digestivos.

Existen muchos tipos de mieles según la floración del momento.
Propiedades y Composición general de la Miel
La miel no solo es usada como endulzante en nuestra alimentación, su composición es tan rica en minerales, azúcares, vitaminas… que hacen de este alimento un producto indispensable y muy completo (hasta 181 sustancias beneficiosas) que deberíamos tomar habitualmente, siempre y cuando no existan patologías como la diabetes, intolerancias, alergias…
A modo general una miel de calidad se compone de azúcares (glucosa y fructosa), minerales (magnesio, calcio, potasio, hierro, fósforo, azufre, silicio, cobre, yodo y zinc; y vitaminas del grupo B y vitamina C. Contiene ácidos tales como el málico, cítrico, fórmico, tánico, cúprico. oxálico, fosfórico, butírico, acético, latónico, valeriánico e propiónico.
Otros elementos como lípidos, fermentos, histamina, maltosa, dulcitol, aldehidos, clorofila, carotina, tanino. albúmina y varios aceites, agua, enzimas y proteínas.
A su composición base debemos sumar las propiedades específicas de las plantas que la componen.

Sus propiedades son abundantes, a modo general vamos a ir nombrando las principales: anti-bacteriana, digestiva y protectora de la mucosa, anti-inflamatoria general, energizante, nutritiva, remineralizante y vitamínica, suavizante, nutritiva de la piel… y otras muchas.
Usos de la Miel
La miel tienen innumerables usos, sobre todo en el campo de la cosmética y belleza.
- Es cicatrizante, antiinflamatoria, trata quemaduras e irritaciones.
- Es un hidratante natural, es por ello que se usa como componentes de productos cosméticos para el cabello, rostro, cuerpo, labios, etc…
- Es usada como relajante natural, su toma en infusión caliente u otro aporta relajación, favorece el sueño, calma el estrés y la ansiedad y alivia los dolores de cabeza.
- Ideal para tratar patologías del sistema respiratorio. Es suavizante de las vías respiratorias altas, alivia la tos, dolor de garganta, disminuye la congestión y la inflamación.
- A nivel digestivo, favorece el proceso de digestión, protege las mucosas, alivia la gastritis e inflamación intestinal, molestias digestivas en general.

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