Purificación, limpieza y preparación de nuestros minerales o cristales

En ocasiones, nos apetece comprar un mineral, bien para ayudarnos con alguna emoción, problema físico, espiritual… pero no sabemos muy bien como limpiarlo o purificarlo y prepararlo para su uso.
Encontramos miles de artículos e información sobre este tema, pero que todos acaban hablando de los mismos procedimientos. Aquí es donde nos preguntamos si realmente esta información es real porque es lo que dice todo el mundo, si realmente funcionan estos métodos, que minerales podemos someter a cada método…

Pues bien, vamos a intentar solventar lo mejor posible todas estas dudas.
Cuando hablamos de Purificación energética en las piedras o minerales, englobamos tres aspectos, la descarga, la purificación en si, y la recarga de las piedras curativas.

¿En que constan estos tres conceptos?

– La Descarga: aquí podemos hablar de la carga estática o energética. En ocasiones durante el uso de algunos minerales, vemos como cogen temperatura y se calientan. Pues bien, en este punto, con tan solo exponerlos a una corriente de agua, bien sea el grifo, un río o manantial, hacemos que esta estática desaparezca.
– La Purificación: hay cierta información o carga energética que a pesar de exponer el mineral a una corriente de agua, sigue permaneciendo en ella. Para ello debemos actuar sobre ella de manera profunda.

Pero… ¿como conseguiremos eliminar una carga energética sin dañarla?

Tenemos dos opciones, una que casi todo el mundo conoce, la famosa SAL (no todos pueden exponerse a este método) y otra menos frecuente pero muy efectiva para todo tipo de minerales, una drusa de AMATISTA.

¿Por qué una drusa de amatista y no otro mineral?

La amatista contiene en su composición una distribución de hierro y al pertenecer a la familia de los cuarzos, posee una radiación energética muy intensa, exponiendo al mineral que queremos limpiar a la irradiación o vibración, liberando toda esa información retenida. A diferencia de la sal, podemos dejar nuestros minerales todo el tiempo que deseemos, pues no sufren ninguna alteración en sus propiedades ni físicamente. Podemos utilizar también puntas de cuarzo colocados en circulo y con la punta dirigida hacia el centro, poniendo el mineral a purificar en el centro.

La Sal, debemos de usarla con mucha precaución, pues como hemos comentado, puede alterar el brillo, color y puede reaccionar químicamente con nuestro mineral. La sal puede provocar la muerte o cambio del mineral, ya que extrae el agua de el.

La forma correcta de usar la sal, sería coger dos cuencos de vidrio unos mas grande y otro mas pequeño, que quepan uno dentro del otro. En el grande añadimos la sal, y en el mas pequeño agua y el mineral a limpiar. Con déjalo de 4 a 6 horas, es suficiente para piedras que se han usado mas de una semana. Si se ha usado solo un rato, en 10 minutos la tenemos lista. Si nos excedemos en tiempo, el mineral puede perder eficacia energética.

Se recomienda el uso de agua filtrada o mineralización débil, para evitar depósitos de cal.
Existen otros métodos que se han extendido entre la sociedad, pero que no se recomiendan, como introducir los minerales en agua salada, enterramiento o fuego para purificarlas. El agua con sal, invade las pequeñas fisuras dañando y quitando brillo y propiedades a nuestro mineral.

Hay otros métodos de limpieza, para los minerales muy delicados como limpiar con arroz integral, humo de incienso o palo santo, con luz, con sonido (por ejemplo cuencos de cuarzo o tibetanos…).

La Carga

Tenemos que entender que la intensidad de radiación esta directamente relacionada con la carga energética y potencia curativa.

Pero, ¿Que métodos tenemos para cargar nuestros minerales?

El método mas oído y mas inofensivo es exponer nuestro mineral al sol, pero siempre a la salida y a la puesta de éste, nunca al medio día (esta intensidad de luz, tiende mas bien a su descarga). Para ello, debemos de poder mirar directamente sin sombras al sol.
Precaución: no exponer esferas de minerales al sol directo, pues actúan como lente provocando quemaduras y agujeros en algunos materiales cercanos.

¿Como potenciamos el efecto curativo antes de su uso?

Podemos frotarlas con la mano antes de aplicarla o calentarla brevemente cerca de una calefacción, pues así intensificamos su efecto. Esto no es necesario, pero si recomendable. Nuestro mineral se puede calentar en contacto con nuestro cuerpo o el de la persona a tratar.

¿Como activamos los cristales?

Programarlo y activarlo para nuestro fin, requiere del siguiente método. Debemos sostener el cristal con las manos, imaginarlo rodeado de luz y poniendo nuestra intención en el diremos en voz alta la intención y finalidad de uso sintiendo lo que decimos para enfocar la energía y siempre haciéndolo con amor y paz “Programo este cristal para….”. Quizás la programación debamos repetirla mas de una vez para que se cree una memoria energética en el mineral.

Cuidados

Usar un pincel para limpiar el polvo en drusas y agregados, pues no se recomiendan otros métodos. Si las introducimos en agua mineral, que esta sea de mineralización débil, para evitar depósitos de cal.
Guarda tus minerales en una cajita o bolsita de tela para que no recojan energía externa y los puedas tener preparados para su uso o terapia. Algunos de los minerales que existen se recomiendan en las estancias de nuestra casa, pues recogen las energías discordantes y armonizan el espacio donde nos encontramos.
Espero que os haya sido de utilidad esta publicación. Lanzaremos nuevos artículos relacionados para sacar el máximo partido a nuestros minerales o cristales curativos.

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